La viabilidad jurídica de una Startup

Qué entendemos por viabilidad jurídica, cómo podemos hacer un buen análisis y por qué debemos hacerlo. Todas las respuestas y mucho más en las siguientes líneas…

Analizamos la viabilidad jurídica de nuestro proyecto

A veces, más vale prevenir que curar. Y como vivimos en un mundo donde todo puede extrapolarse, recomendamos aplicar esta frase a cualquier Startup. Recomendable tanto si acaba de empezar como si ya lleva un tiempo en el sector. Y en especial te lo recomendamos a ti, que nos estás leyendo.

Tengo una Startup tecnológica. Me he constituido como Sociedad Limitada. Tengo cerrado el Pacto de Socios. ¿Y ahora qué?

Una Startup debe basarse es en la viabilidad jurídica y el pleno respeto a la legalidad de su proyecto. Y no sólo con anterioridad a la actividad de la empresa, sino también durante el tiempo que dure la misma. Debe adecuarse plenamente al ordenamiento jurídico aplicable, en este caso al español.

Precisamente, uno de los errores que podemos cometer es no analizar la viabilidad jurídica del producto o servicio antes de lanzarlo. O no anticiparse a las posibles repercusiones legales que nos pueden afectar. Un mal análisis puede afectar al desarrollo natural del negocio. Esto nos llevaría a tener que re-evaluar el lanzamiento de dicho producto/servicio. Por tanto, el desarrollo del negocio se podría ver condicionado por estas circunstancias.

La viabilidad legal determina la existencia de alguna posible restricción de carácter legal en lo relativo a la realización efectiva de una inversión en un proyecto. El resultado determinará su desarrollo y las dificultades que puede llegar a afrontar. En este sentido, la actividad empresarial nunca podrá llevarse a cabo si no se ajusta dentro de lo que los abogados llamamos “marco legal de referencia”. Da igual si es muy rentable o muy revolucionaria.

Aconsejamos realizar las siguientes pautas para analizar la viabilidad jurídica del proyecto o del negocio:

  1. Define tu negocio/proyecto. Fundamental para poder acotar las materias sujetas a estudio legal.
  2. Identifica los puntos clave o más controvertidos. Es importante ser conscientes de los puntos que podrían tener más problemas a nivel legal. Por ejemplo, si te dedicas a email marketing, deberías identificar como punto clave la cesión de los datos de email a otras empresas para que les envíen publicidad.
  3. Analiza estos puntos clave para ver qué controversias podrían existir. Entra un poco en profundidad en estos puntos, delimítalos y realiza una primera viabilidad pre-jurídica. Cómo crees que se podrían solucionar, si existe regulación al respecto, si se trata de un punto muy importante que puede dificultar tu negocio o proyecto… Son algunas cuestiones que deberías preguntarte.
  4. Busca la regulación básica aplicable a tu negocio o proyecto en base a la materia. Teniendo muy claro qué harás y cómo lo harás, no será difícil encontrar algún tipo de regulación de tu negocio. Por ejemplo, si realizas e-commerce, tendrías que hacer una búsqueda sobre las condiciones generales de contratación y los contratos telemáticos.
  5. Consulta a un especialista. Siempre que sea posible, consulta a un especialista en derecho. Él dará un enfoque legal más meticuloso y profesional a todos estos puntos que has identificado. Nadie mejor que tú es capaz de identificar y definir los puntos clave del mismo. Pero deja que un abogado responda legalmente todos ellos. Quizá hasta encuentra algunos más que no habías pensado y que surgen a raíz de tu estudio.

Por otro lado, cabe destacar las implicaciones económicas que tiene una buena planificación ex ante y ex post de la viabilidad jurídica. Cuando hablamos de evaluación de costes del proyecto o negocio, tendría que estar siempre en las primeras posiciones los costes jurídicos o legales. Una buena planificación ex ante permite ahorrar mucho dinero a la empresa. Y por otro lado, una buena planificación ex post permite no asumir riesgos innecesarios que afecten a la estabilidad económica del negocio.

Queda claro, pues, que resulta imprescindible tener muy claros los aspectos jurídicos a observar para que la Startup sea viable. No sólo desde una perspectiva legal, sino también a nivel operativo. En el momento de la creación de la Startup es muy importante contar con un entorno legal bien definido y sólido. El asesoramiento jurídico en todo tipo de Startup debe anticiparse a las necesidades que puedan surgir del proyecto y participar del negocio del emprendedor adoptando un rol proactivo.

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