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El arbitraje como resolución de conflictos en una startup

Como ya hemos comentado en algún post anterior, una de las cláusulas esenciales de todo contrato privado es la elección de ley aplicable y foro, en la cual se prevé el sistema de resolución de conflictos. En un Pacto de Socios esta cláusula es imprescindible. Muchas veces la realidad de una startup incorporará elementos extranjeros o componentes transfronterizos, que generen la necesitad de minimizar la incertidumbre que pueda existir sobre la ley aplicable al Pacto de Socios y la jurisdicción competente para resolver cualquier tipo de disputa.

 Normalmente, en cualquier contrato privado encontramos la siguiente cláusula estándar:

“En caso de cualquier conflicto o discrepancia que pueda surgir en relación con la interpretación y/o cumplimiento del presente contrato, las partes se someten expresamente a los Tribunales de Barcelona, con renuncia a su fuero propio, aplicándose la legislación Española vigente”.

No obstante, según datos recogidos recientemente por el Consejo General del Poder Judicial (CFPJ), los Juzgados Mercantiles son los tribunales españoles que más tardan en resolver los asuntos, con una media de más de tres años por caso.

En caso que exista cualquier conflicto entre los socios de una startup, resolverlo de la forma más rápida y eficaz puede ser una cuestión de vida o muerte para la empresa. Lo cual como podemos constatar no se cumple si tenemos que esperar más de tres años para darle la razón a una o otra parte del conflicto.

Es por ello que el arbitraje surge como una opción viable para obtener una resolución relativamente rápida y ágil a cualquier problema que pueda surgir. El arbitraje es un mecanismo alternativo de resolución de conflictos, en donde las partes someten la decisión de su conflicto a un tercero neutral. Si vamos a optar por esta forma de resolución de conflictos es sumamente importante incluir una cláusula en donde las partes se sometan expresamente a esta jurisdicción.

Existen numerosos Tribunales Arbitrales, cada uno con su respectivo reglamento arbitral, los cuales recomiendan públicamente una cláusula tipo para que las partes incluyan en sus contratos. Por ejemplo, la siguiente cláusula del Tribunal Arbitral de Barcelona:

 “Para la solución de cualquier conflicto o cuestión litigiosa derivada de este contrato o acto jurídico, incluidos los que de ellos se deriven, así como su validez, las partes se someten al arbitraje institucional del Tribunal Arbitral de Barcelona, de la Asociación Catalana para el Arbitraje, (TAB),-cualquiera que fuera su denominación futura- a quien se encomienda la designación del árbitro o árbitros y la administración del arbitraje de acuerdo con su Reglamento vigente al inicio del arbitraje”.

Cabe mencionar que existen una gran variedad de Tribunales Arbitrales, tanto a nivel estatal, como autonómico, como podrán ver en la Red de cortes de arbitraje en las Cámaras de Comercio de España, a las cuales los emprendedores pueden optar por cuestión de cercanía.

Finalmente, nuestra recomendación ante cualquier conflicto es siempre buscar el consenso por medio de la mediación o negociación antes de proceder a realizar cualquier acción litigiosa, ya que el bloqueo de la startup puede ser muy perjudicial para su desarrollo y futuro. Asimismo, es fundamental que las partes de un contrato estén debidamente asesoradas y conozcan las condiciones y consecuencias que suponen incluir cláusulas de resolución de conflictos por medio del Arbitraje.

Si estás negociando o valorando realizar un Pacto de Socios y deseas asesoramiento, no dudes en contactar con nosotros en [email protected]