Desvincularse de una sociedad de capital

¿Cómo un socio puede desvincularse de una sociedad de capital?

A la tercera va la vencida. El pasado 1 de enero de 2017 entró en vigor el artículo 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital (en adelante, LSC). De esta forma, se incorpora un derecho mínimo al reparto de dividendos y el derecho de separación de la minoría (en caso de que la Junta General no aprobase un reparto mínimo de beneficios).

Dicen que no hay más sabio que el refranero español… Y es que se trata, precisamente, del tercer intento de entrada en vigor de la norma.

¿Qué situaciones va a regular?

Se trata de un remedio que tiene su origen en la doctrina de la “oppression” de los ordenamientos anglosajones. Esta norma pretende poner fin a situaciones de abuso de derecho de los socios mayoritarios en la Junta General. Pero sobre todo, a situaciones en las que el abuso se convierte en una situación manifiesta y sistemática. Y es que en ocasiones el socio minoritario no encuentra solución de salida o continuidad a sus derechos.

Recordemos que el reparto de dividendos es un derecho de todos los socios reconocido en el artículo 93 LSC. No obstante, es la Junta General el órgano competente para acordar su reparto (art. 273 LSC).

Requisitos para su ejercicio

Deberemos tener en cuenta estas condiciones:

  • Ser socios de una sociedad de responsabilidad limitada, sociedad anónima no cotizada o de comanditarias por acciones
  • La sociedad deberá tener más de 5 años desde su constitución e inscripción en el Registro Mercantil
  • Votar en Junta General a favor del acuerdo de reparto de dividendos
  • Que la Junta General no acuerde el reparto de mínimo 1/3 de los beneficios de la explotación reflejados en el balance de cuentas del ejercicio anterior

¿Cómo solicitar la separación?

El ejercicio del derecho de separación deberá ser comunicado a la sociedad. El plazo es de 1 mes desde la celebración de la Junta.

El socio tendrá derecho a obtener en concepto de reembolso el valor de las participaciones o acciones que las partes fijen de común acuerdo. Y, en falta del mismo, será determinado por un auditor de cuentas distinto al de la sociedad, a designar por el Registro Mercantil a petición de cualquiera de las partes.

Conclusiones

Normalmente las startups no se verán afectas por el deseo de desinversión de socios minoritarios. Pero sin duda, recomendamos regular el ejercicio del derecho de separación del socio vía Pacto de Socios o Estatutos Sociales. De esta forma podemos evitar cualquier situación que pueda originar litigios y jugar con la viabilidad de la empresa.

Si necesitas más información contacta con nosotros vía info@delvy.es o 935 185 385.