Cláusula Pay to Play en Acuerdos de Inversión

La cláusula Pay to Play es un término especialmente relacionado con el Venture Capital de Silicon Valley, pero poco utilizado en la industria del Venture Capital en España.

La cláusula Pay to Play es un término económico dentro de un acuerdo de inversión que tiene como objetivo que el inversor se comprometa a seguir realizando aportaciones económicas en sucesivas rondas de financiación, para asegurar la necesaria captación de fondos que requiere la Startup para su crecimiento.

El compromiso por parte del inversor será realizar aportaciones de forma proporcional a su participación en la empresa. Para garantizar esta obligación deberá establecerse algún tipo de sanción o penalización por su posible incumplimiento. De ahí su nombre -pay to play- es decir, hay que pagar para seguir jugando.

En Silicon Valley esta cláusula tiene como contrapartida que el inversor mantenga su participación como “preferred stock” (participaciones con derecho de liquidación preferente), ya que si no sigue “jugando” éstas serían convertidas a “common stock” (participaciones comunes sin derecho de liquidación preferente).

En España, en una ronda de inversión, no suelen crearse dos tipos de acciones/participaciones (comunes y con derecho de liquidación preferente), pero si suelen acordarse en Pactos de Socios cláusulas de liquidación preferente o antidilución para determinados casos. En este sentido, el incumplimiento de la cláusula Pay to Play para una Startup española tendría consecuencias distintas a las típicamente reguladas en USA. La cláusula Pay to Play es un término especialmente relacionado con el Venture Capital de Silicon Valley, pero poco utilizado en la industria del Venture Capital en España.

Ventajas y desventajas de la cláusula

Este tipo de cláusula es muy delicada, tiene sus ventajas y desventajas, es importante que todas las partes conozcan muy bien su contenido y acordar de forma clara cómo funcionará y sus efectos. Por un lado, está claro que obtener el compromiso de un inversor para seguir apoyando la empresa durante su crecimiento es algo muy bueno, pero, por otra, puede ser que en el futuro no le interese o no pueda seguir apoyando económicamente a la empresa, y esta situación suponga un problema para la Startup.

Es importante señalar que la cláusula Pay to Play no supone un compromiso automático e ilimitado de financiación por parte de los inversores. Únicamente podrá ejercerse si hay un acuerdo mayoritario de los mismos inversores para seguir financiando la empresa. Finalmente, en el marco jurídico español este tipo de cláusula tiene mucho más sentido cuando el compromiso de los inversores está condicionado a que la Startup cumpla ciertos objetivos o alcance determinados hitos previamente acordados.