Patente en España: ¡Todo lo que necesitas saber!

¿Has creado un nuevo producto, dispositivo, procedimiento o estás proponiendo una mejora de estos? ¡Excelente! has innovado y por tanto puedes tener una patente. Pero es necesario que tu producto lo utilices y manipules solamente tú; es decir, ninguna persona debe cogerlo y apropiárselo. Porque entonces no podrás patentarlo.

Según OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas), “una patente es un título de Propiedad Industrial que da a su titular el derecho de actuar frente a terceros que copien, falsifiquen, fabriquen, importen, o vendan los productos o procedimientos protegidos por dicha patente, sin su consentimiento”. En otras palabras, es un título que reconoce el derecho de poder explotar en exclusiva la invención patentada sin que un tercero pueda realizar ninguna acción sin su consentimiento.

La patente siempre se pone a disposición del público para que se tenga un conocimiento general de la misma. Si quieres tener más información sobre las patentes y sus características, en Delvy Law & Finance tenemos un equipo experto y altamente calificado que puede asesorarte.

Una patente puede referirse a procedimientos, productos, resolución de problemas técnicos, dispositivos técnicos o al uso de dichos objetos mencionados.

¿Qué invenciones son patentables?

En España según el artículo 4 de la ley 24/ 2015, de 24 de julio, son patentables:

A. “Todos los campos de tecnología, donde las invenciones impliquen actividad y sean susceptibles de aplicación industrial.

Las invenciones a que se refiere el párrafo anterior podrán tener por objeto un producto que contenga o que esté compuesto de materia biológica o un procedimiento mediante el cual se produzca, transforme o utilice dicha materia.

B. La materia biológica aislada de su entorno natural o producida por medio de un procedimiento técnico, podrá ser objeto de una invención, aun cuando ya exista anteriormente en estado natural.

C. A los efectos de la presente Ley, se entenderá por «materia biológica», la materia que contenga información genética autorreproducible o reproducible en un sistema biológico y por «procedimiento microbiológico», que incluya una intervención sobre la misma o que produzca una materia microbiológica.

D. No se consideran invenciones en el sentido de los apartados anteriores, en particular:

  • Los descubrimientos, las teorías científicas y los métodos matemáticos.
  • Las obras literarias, artísticas o cualquier otra creación estética, así como las obras científicas.
  • Los planes, reglas y métodos para el ejercicio de actividades.
  • Intelectuales o económico-comerciales; ni para juegos, como los programas de ordenadores.
  •  Las formas de presentar informaciones.

E.  Los dispuesto en el apartado anterior excluye la patentabilidad de las materias o actividades mencionadas en el mismo, solamente en la medida en que la solicitud de patente se refiera exclusivamente a una de ellas considerada como tal”.

¿En qué se diferencia una Patente de un Modelo de Utilidad?

Se puede caer en el error de confundir una patente con un modelo de utilidad en muchos casos, ya que los requisitos que se solicitan para los dos casos son parecidos. Las condiciones para los modelos de utilidad son mucho menos estrictos, puesto que se utilizan para proteger inversiones de menor rango que las patentes.

Según la Ley 11/1986 de patentes, se establece que “serán protegibles como Modelos de Utilidad las invenciones que, siendo nuevas e implicando una actividad inventiva, consisten en dar a un objeto una configuración, estructura o constitución de la que se derive una ventaja prácticamente apreciable para su uso o fabricación”.

Aunque es claro que la protección del modelo de utilidad atribuye a su titular los mismos derechos que la patente de invención, el proceso de registro suele ser notablemente más sencillo y rápido. Esto sucede porque en la mayoría de los países en que se aplica, las oficinas encargadas no examinan el fondo de las solicitudes con anterioridad al registro.

¿Cuánto dura una Patente en España?

En España las patentes se conceden por un máximo de 20 años a partir de la fecha de su presentación. Hay algunas excepciones, para cierto tipo de productos médicos o farmacéuticos en la que la duración puede extenderse hasta 5 años más.

A diferencia de las patentes, los modelos de utilidad tienen una vida máxima de 10 años desde su presentación. En cualquiera de los dos casos, para mantener tanto las patentes como los modelos de utilidad, se deben pagar unos impuestos anuales. Cuando se den por terminados los derechos, la invención pasa a ser usada por el público en general.  

Si estás interesado en tener más información sobre las patentes en España, sus características y objetos, te recomendamos que te asesores con expertos en el tema. En Delvy Law & Finance, estamos dispuestos siempre a ayudarte de forma personalizada y especial con tu caso.