Sweat Equity, aportar valor a una startup

El Sweat Equity es un término jurídico anglosajón que consiste en el capital social de una startup que es adquirido por empleados o colaboradores clave bajo unas condiciones favorables, en reconocimiento de los servicios que éstos realizan para que la empresa crezca.

Sweat Equity para empleados

Para una startup puede ser difícil ofrecer salarios acorde a valor de mercado. Por ese motivo el emprendedor puede plantearse la posibilidad de recompensar a ciertos cargos clave con un porcentaje de participaciones en la sociedad condicionado a su compromiso con el proyecto.

En estos casos el Sweat Equity se constituye como el capital que es obtenido como recompensa por el tiempo y esfuerzo realizados por las personas que han contribuido en el proyecto, generalmente desde una etapa muy inicial de la startup.

Sweat Equity para Advisors

Un Business Angel, tal como señalan en este artículo de la revista Forbes, es una persona que acude en tu ayuda y te echa una mano para dar un “empujón a tu idea emprendedora, con dinero pero también, con experiencia”.

Un inversor aporta cierta cantidad de dinero a cambio de un porcentaje de la startup. En cambio, algunos Business Angels, además de aportar dinero, se involucran en el proyecto de alguna forma, como advisors o mentores, y condicionan parte de su porcentaje en el capital social de la empresa a través de su compromiso en esta labor de asesoramiento.

Por ejemplo, un Business Angel podría acordar con la startup aportar 50 mil euros a cambio de un 10% de la empresa y además adquirir un 5% por su labor de mentoring en el transcurso de 2 años. En este caso, el Sweat Equity consiste en el 5% que adquiere por su aportación de servicios.

¿Cómo se materializa este Sweat Equity?

Es fundamental que el emprendedor esté asesorado adecuadamente en cuanto a la forma más óptima de materializar estos compromisos adquiridos con empleados o advisors.

Existen diversas formas de ejecutar la adquisición del Sweat Equity, desde opciones de compra de participaciones, opciones de suscripción preferente en futuras ampliaciones de capital o incluso el otorgamiento de derechos económicos instrumentalizados a través de Phantom Shares. Todas estas opciones deberán valorarse en función de las características de la empresa en  el momento que se otorguen y teniendo en cuenta los acuerdos existentes entre los socios de la startup.

Nuestra recomendación al valorar el otorgamiento de Sweat Equity es buscar asesoramiento legal especializado en estos temas para instrumentar y formalizar estos derechos correctamente, previendo las implicaciones legales y fiscales que tendrán, tanto para  la empresa como para los socios, presentes o futuros. Por lo tanto, es recomendable prever el otorgamiento de Sweat Equity desde un inicio en el Pacto de Socios de la Startup.